La desaceleración económica en EEUU y la competencia de Japón ha puesto en jaque a las grandes compañías americanas del automóvil. Además de recortes de plantilla, las gigantes estadounidenses apuestan por los nuevos mercados para ser más rentables.
Así, General Motors afronta las mayores pérdidas de su historia, 38.700 millones de dólares el pasado año; Ford reducirá su producción el 10% en EEUU y Chrysler afirma que en febrero bajaron un 14% sus ventas.
Para reducir costes, GM realizará 74.000 despidos pero reforzará su presencia en los mercados emergentes, gracias a los cuales obtuvo otra cifra récord en 2007, en este caso positiva: 178.000 millones en ventas, con más de 9 millones de vehículos vendidos.
De este modo, China, Brasil y Rusia tiraron del carro de GM y compensaron la debacle de su principal mercado, el de EEUU, haciendo que sus ventas totales crecieran un 3% respecto al ejercicio anterior e igualando fuerzas con Toyota por la primacía mundial.
Así, General Motors afronta las mayores pérdidas de su historia, 38.700 millones de dólares el pasado año; Ford reducirá su producción el 10% en EEUU y Chrysler afirma que en febrero bajaron un 14% sus ventas.
Para reducir costes, GM realizará 74.000 despidos pero reforzará su presencia en los mercados emergentes, gracias a los cuales obtuvo otra cifra récord en 2007, en este caso positiva: 178.000 millones en ventas, con más de 9 millones de vehículos vendidos.
De este modo, China, Brasil y Rusia tiraron del carro de GM y compensaron la debacle de su principal mercado, el de EEUU, haciendo que sus ventas totales crecieran un 3% respecto al ejercicio anterior e igualando fuerzas con Toyota por la primacía mundial.

Tras ellos se sitúa Ford, que prescindirá de 2.500 trabajadores repartidos en las tres plantas de EEUU en las que reducirá su producción, como primer paso -hacia atrás- para salir adelante y volver a ser rentable en el mercado estadounidense en 2009.
Fuera de EEUU la situación no es muy distinta. En Europa, BMW podría recortar su plantilla en más de 8.000 plazas, la mayoría de ellas en Alemania. Otras pretenden aumentar su productividad entrando en nuevos mercados, como la española SEAT.
Así, la marca perteneciente a la alemana Volkswagen introducirá algunos modelos en China y Latinoamérica -México y Brasil, en particular-, con el objetivo de llegar a 800.000 coches fabricados en 2018. En concreto, para el mercado chino se consideran apropiados las versiones más deportivas del Ibiza y el León.
Pero no es oro todo lo que reluce y en su principal productor, la planta de Martorell, habrá reducciones. Así, en aras de la productividad, anuncia la fabricación de un mayor número de coches pero no con más plantilla. Se pretende, por último, sacar nuevos modelos cada año, con un total de 40 en los 8 segmentos del mercado.


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